martes, 2 de abril de 2013

"Los Chicos": Fernando Santos (XI)


Los tres se dieron a conocer con el recordado Maestro Guerrero, “Los Chicos” como él los llamaba cariñosamente, con la inolvidable revista “La Blanca Doble”. A partir de ese momento comienza la carrera de este inigualable trío de actores.
 
En 1951 Fernando conoció a Antoñita, hija de los dueños del Hotel Argentina de Zaragoza donde solía hospedarse,  y pronto nació el amor entre ellos. Contrajeron matrimonio el 29 de Junio de 1953 en Zaragoza, en la Parroquia de Santiago y luego, como no podía ser de otra manera, fueron a llevar el ramo de la novia a la Virgen del Pilar.  Tuvieron tres hijos: Fernando, José Antonio y Mª del Pilar.
 
El 22 de Febrero de  1982, con motivo de la celebración de los 40 años de su unión artística,  “Zorí – Santos”  fueron recibidos por el Rey Don Juan Carlos en audiencia,  lo que supuso un gran reconocimiento en la trayectoria de ambos actores. Afortunadamente, pudieron celebrar sus Bodas de Oro teatrales como le prometieron al Rey en la citada audiencia.
 

"Los Chicos": Fernando Santos (X)


Terminado Agosto del 42, y ya  dispuesto a renunciar a su sueño de ser actor, recibe una llamada de Mariano Madrid, ofreciéndole incorporarse a su compañía, que era también juvenil y de ella también había oído hablar mucho y bien.
 
No lo pensó dos veces y el 11 de Septiembre llegaba a La Coruña y conocía ese día a Tomás Zorí y a Manolo Codeso ¡Quién le iba a decir que junto al primero iba a estar casi 51 años y 20 con el segundo! Poco a poco se fue afianzando en esa compañía. Hacían Zarzuela y Revista y como los repartos eran largos siempre tenía un papel aceptable, aunque claro está, detrás de Zorí y de Codeso.
 
Cuando le llegó la hora de ir a la mili, se libró por estrecho de pecho (pesaba 46 kilos y medía 1,69), y a punto estuvo de en lugar de ir a la mili ir al cementerio. De manera que esta circunstancia le permitió seguir en la compañía.

"Los Chicos": Fernando Santos (IX)


En Noviembre de 1940. fallece Don Eusebio y Fernando que se encontraba en Valencia con la compañía de Pérez de León, vuelve  a Salamanca para el entierro de su padre con las 75 pesetas, ¡de las de entonces!, que le da Don Luis para que pudiera realizar el viaje, llegando a  casa a los tres días del fallecimiento.
 
Pasado un tiempo le llamaron para otra compañía juvenil, que llevaba Enrique Llofríu, padre de la también actriz Mercedes Llofríu. Con la compañía Llofriu estuvo un montón de meses recorriendo ciudades, pueblos y aldeas. Salieron 40 de compañía y volvieron ¡siete! Bueno, pues esos siete, hacían un montón de papeles con tal de  que no se cortara ninguna escena de la obra. Se llamaban a si mismos “Los últimos de Filipinas”. Tiempo después, aquella compañía también se disolvió y Fernando volvió a Salamanca dispuesto a seguir su vida por otros derroteros o incluso a pedir su reingreso en la Caja de Ahorros.
 

"Los Chicos": Fernando Santos (VIII)


En 1940, al enterarse de que estaba actuando en Salamanca la “Compañía  Infantil  Liliput” que dirigía  Don Luis Pérez de León, de la que había oído hablar mucho y bien, decide pedir a Germán Herrero que le ayude para que Don Luís le haga una prueba. Hace la prueba y, finalmente, es aceptado en la Compañía. 

Es así como a los 17 años, el 13 de Marzo de 1940 Fernando deja su Salamanca natal hacia Zaragoza para iniciarse en el mudo del espectáculo  con dicha compañía.. Don Eusebio esperaba en cualquier momento el regreso de su hijo decepcionado, pero nada más lejos de la realidad.
 
Poco le importaron las penalidades que tuvo que sufrir: pasando  hambre, actuando en pueblos y villorrios, viajando de un sitio a otro en carro y en trenes de mercancías e incluso, como se dice por Salamanca, en el coche de San Fernando, unas veces a pie y otras andando.
 
Percibía quince pesetas diarias junto a otros principiantes, posteriormente muy conocidos también dentro del género revisteril como Juanito Navarro, Rubén García, Paquito Cano (el entrañable y querido Locomotoro) o Pedro Peña. Estaba haciendo lo que de verdad le gustaba cada vez más,  y nunca perdió la fe en que llegaría a hacerse un hueco en esa difícil profesión. Siempre guardó de Don Luís los mejores recuerdos, pues, además, de lo humanamente bien que se portó, a él le debía una vida profesional como actor.

"Los Chicos": Fernando Santos (VII)


Al finalizar la Guerra Civil, don Eusebio volvió a casa, era el momento de replantearse el futuro de la familia, por lo que Fernando aprovechó para notificar a su padre su afición por el teatro que ya estaba totalmente decidida, pero éste en principio, no quiso ni oír hablar de ello.
 
Fue tal su insistencia, que don Eusebio decidió consultar con un sacerdote ya que no aprobaba la afición artística del benjamín de la familia y no sabía como resolver el problema. El sacerdote le aconsejó que dejara a su hijo hacer una primera incursión en el mundo artístico para que probara, que seguramente se daría cuenta de lo dura que era esa profesión, se le pasaría esa locura y volvería a casa como el hijo pródigo.

"Los Chicos": Fernando Santos (VI)


Por aquel entonces funcionaba en Salamanca el Cuadro Artístico del Frente de Juventudes que había formado un cuadro artístico que dirigía Germán Herrero. Fernando, armándose de valor se presentó para que le hicieran una prueba y lo aceptaron incluyéndolo en la compañía.
 
A partir de ese momento empieza a ir por los pueblos con los chavales del Frente de Juventudes representando distintas obras, algunas veces también en la capital, disfrutando enormemente con lo que más le gustaba, a la vez que lo compaginaba con su trabajo en la Caja de Ahorros. Cuando no trabajaba, se iba al teatro a ver a los actores de la época como Tina Gascó, Fernando Granada y otros muchos. Como anécdota decir que se las ingenió, ya que como Botones de la Caja de Ahorros llevaba cambio a todos los teatros,  para conseguir un pase (sin numerar) y se veía todas las funciones.
 
 Desde entonces, siempre pensó que la mejor escuela del actor es ver a otros actores, de unos  se aprenden sus virtudes escénicas y, de otros, a no caer en sus defectos.

"Los Chicos": Fernando Santos (V)


A los 13 años y coincidiendo con el inicio de la Guerra Civil, entró a trabajar como Botones en la Sede Central de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad  de Salamanca, que estaba en el Pasaje de la Plaza Mayor, en la calle de Espoz y Mina, en lo que hoy es el Hogar del Pensionista, para ayudar a su madre doña Dolores ya que su padre, don Eusebio, estaba de viaje por motivos laborales y le pilló el comienzo de la contienda en la zona republicana,  no pudiendo regresar a Salamanca hasta  el final de la misma.
 
De esta etapa de su vida, Fernando guardaba imborrables recuerdos: su primer sueldo ganado por él y que pudo entregar íntegramente a su madre, su primer pantalón largo,  las vueltas por a Plaza Mayor esperando poder cruzar una pícara pero inocente mirada con la chica que le gustaba y tantos otros.

"Los Chicos": Fernando Santos (IV)


En el colegio había un Cuadro Artístico que representaba obras de teatro  de la Galería Salesiana divinamente arregladas para que sólo hubiera papeles masculinos. Había obras de Arniches, de Muñoz Seca, de los hermanos Alvarez Quintero, de Benavente, pero tan sumamente bien adaptadas, que jamás se echaba de menos la falta de las actrices.

Fernando nunca consiguió pertenecer a  él pues tenía un defecto físico,  que era un poco tartamudo, por lo que nunca le dejaron entrar, dado que tardaba mucho en recitar su parte. Este defecto le complicaba un poco el sacar adelante los estudios como él quería ya que cuando le preguntaban la lección se atascaba y se ponía muy nervioso. Decidió hablar con el maestro y le dijo que si no le importaba le daría la lección cantando y así no se atrancaría.  De esta manera, cada vez que le preguntaban la lección, él la decía cantando y toda seguida,  consiguiendo también salir airoso de los exámenes. Con el tiempo consiguió auto corregirse dicho defecto.

"Los Chicos": Fernando Santos (III)


Fernando inició su vida escolar en un parvulario de unas monjitas de la orden de Las Salesianas. Siempre recordaba con auténtica veneración a la monjita que le enseñó las primeras cosas que aprendió en su vida, “Sor Encarna” a la que siempre estuvo muy agradecido.



            Años más tarde pasó al colegio de Los Salesianos donde haría la Primera Comunión en Mayo de 1930. Aquí estudió hasta el bachillerato siendo bastante buen estudiante, no estaba entre los más empollones pero tampoco iba a la cola. Será aquí donde le nazca el gusanillo por el mundo del teatro, ya que en su familia no había ningún antecedente artístico.
 

lunes, 1 de abril de 2013

"Los Chicos": Fernando Santos (II)




Sus primeros años fueron muy felices ya que su familia, gracias al Bazar, disfrutaba de una holgada situación económica. Además, un tío suyo, Don Miguel Santos Baz, por aquélla época era Alcalde de Salamanca y fue el que trajo la iluminación a la Plaza Mayor, parece ser que pagándolo de su pecunio particular.
 
A finales de los años veinte, la Familia Santos se vino económicamente a menos y don Eusebio, después de regentar uno de los mejores comercios de la ciudad, se vio convertido en un viajante, un humilde representante de las casas que habían sido sus proveedores. Dado el gran esfuerzo que tenía que hacer para sacar a su familia adelante,  se vio obligado a vender su casa de la Plaza Mayor. De allí se fue toda la familia a una casita en la calle del Sol, de allí a un pequeño chalecito para terminar instalándose en el Paseo de Canalejas 31. Será aquí donde  pase su infancia y adolescencia por lo que el Paseo de Canalejas tenía para el imborrables y maravillosos recuerdos.

"Los Chicos": Fernando Santos (I)

Fernando Santos López (SANTOS) nació en Salamanca, el 16 de Marzo de 1923  en  el seno de una familia numerosa, fue el pequeño de los nueve hijos, de los que llegaron a juntarse con vida siete, del matrimonio formado por don Eusebio Santos Baz y doña Dolores López Rubio.
 
 
Siempre fue un salmantino que presumía de su tierra, “salmantineaba”  allá por donde iba,  como él decía,  y tenia a mucho orgullo el haber nacido en la Plaza Mayor, (que en palabras suyas “ya es nacer”), donde vivía su familia, concretamente  en el tercer piso del nº 12, junto al arco que da salida a Poeta Iglesias, encima de lo que hoy es el establecimiento de Paulino, parte del cual era entonces el  “Bazar Santos”  comercio regentado por su familia.  Uno de los recuerdos más lejanos de su niñez fue la visita de Don Alfonso XIII que él pudo contemplar desde el balcón de su casa.
 
 

Un nuevo homenaje a "Los Chicos" en el blog de Manuel Cerdá

Así es. Nuestro querido amigo, Manuel Cerdá ha incluido en su magnífico blog a recordar la trayectoria de estos tres grandes intérpretes de la revista... No dejéis de visitar su página... Os cautivará...
http://musicadecomedia.wordpress.com/2013/04/01/la-revista-musical-espanola-vi-los-anos-sesenta-y-setenta-la-decadencia/

viernes, 29 de marzo de 2013

Zorí, Santos y Codeso... Una vida dedicada a los escenarios (y III)


 
 
Destacaron por su alto nivel de puesta en escena, por la variedad, el lujo y vistosidad en vestuario y decorados, sin parangón en nuestro país, comparables con los de mayor nivel en Europa. Antes de poner en marcha un nuevo espectáculo, viajaban a Londres y París para ver los musicales que allí se representaban y  traer lo más novedoso y así poder ofrecer un espectáculo de calidad.


Es cierto que no se han prodigado mucho en el mundo del cine, pero si han hecho algunas películas como “El bandido generoso”, “Los Claveles”, “Los Maridos no cenan en casa”, “Pescando millones”, “Cuatro noches de Boda” entre otras.

Zorí, Santos y Codeso... Una vida dedicada a los escenarios (II)

La separación de Codeso no impidió que los tres cómicos volvieran a juntarse en varias ocasiones. La más especial para los tres, sin duda, fue en 1992 para celebrar los 50 años de su primera actuación juntos. con la reposición de la obra “Metidos en Harina”,  uno de sus grandes éxitos, que supondría la última puesta en escena del famoso trío.

           
El trío estaba formado por Fernando Santos López, que era el mayor. Había nacido en Salamanca el 16 de Marzo de  1923. Tomás Zorí Delgado en el Puente de Vallecas en Madrid, el 7 de Noviembre de 1925, y Manuel Codeso, Ruíz en Cádiz el 15  de Marzo de 1926.
 
 

            El porque de una unión artística tan duradera, como dijo Santos en numerosas ocasiones, se debía a que la palabra “envidia” nunca existió en su diccionario. A pesar de ser muy diferentes entre si, siempre estaban de acuerdo en materia de teatro pues  debían estarlo al cien por cien, para decidir una cosa de índole artística. Cuando a Santos le preguntaban por su compañero Zori,  tras más de 40 años de unión artística siempre decía:”Zorí para mi es, como decía la copla " ni mi amigo, ni mi novio ni mi amante... es lo que mas he querío". Zorí y yo hemos estado mas tiempo juntos, que con nuestras respectivas familias. Yo he comido y cenado mas veces con Zorí, que con mi madre, con mi mujer y con mis hijos, y el, igual, por supuesto”.
 
 

Zorí, Santos y Codeso... Una vida dedicada a los escenarios (I)


La unión artística de Zorí, Santos y Codeso, conocidos cariñosamente como “Los Chicos” supuso el trío cómico más célebre y de mayores éxitos en el panorama de la revista de su época,  un género que durante muchos años se convirtió en el espectáculo teatral que gozó de mayor popularidad.
 
“Zorí – Santos – Codeso” han permanecido juntos alrededor de veinte años. En 1962 Manolo Codeso dejó el trío, por motivos personales y decidió marcharse a Miami a trabajar por su cuenta, llegando “Zorí – Santos” a estar juntos la friolera de  cincuenta y un años,   unión rota únicamente debido al fallecimiento de Santos el 19 de  Abril de 1993.
 
 

            Esta unión artística supuso un caso único en el mundo. Que se sepa hasta la fecha ningún dúo o trío han logrado una unión artística tan duradera, no sólo en España sino a nivel mundial. De hecho en una ocasión en que coincidieron en Burgos con Ernest Hemiguay y Orson Wells, éstos les dijeron que su unión era única en el mundo, que la pareja que más tiempo había estado unida era Stan Laurel  y Oliver Hardy más conocidos como “El Gordo y el Flaco” que estuvieron juntos diecinueve años.
 
 

Aunque hicieron incursiones en el mundo de la comedia, se dedicaron básicamente al género de la revista, en el que brillaron con luz propia de forma inigualable y llegaron a ser los reyes indiscutibles. En 1962 Manolo Codeso decide emprender una carrera en solitario, pero el cariño y la amistad entre ellos siguió inquebrantable hasta el final de sus días.
 
 

Un poco sobre el autor de la biografía de Zorí, Santos y Codeso


Juan José Montijano Ruiz (Granada, 1977), es Doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Granada, especialista en teatro de humor contemporáneo, Regidor de Escena por la Asociación Española de Enseñanzas Técnico-Profesionales con la calificación de Matrícula de Honor y Diploma Emérito de mencionado organismo así como profesor de Literatura española en el Aula Permanente de Formación Abierta de la Universidad de Granada.
 
 
Miembro de la Asociación Andaluza de Dramaturgos, Investigadores y Críticos Teatrales, en estos momentos, se configura como el mayor especialista que existe en nuestro país sobre la modalidad del teatro frívolo español en todas sus variantes; buena prueba de ello son sus numerosos artículos y trabajos de investigación, entre los que ocupan un lugar preferente sus libros
- Teatro Frívolo. Historia y análisis de una colección teatral de preguerra (1935-1936) (2006)
-Yola. Historia del primer “boom” teatral de la posguerra (2006)
-Un “demonio escénico” llamado Celia Gámez (2007)
-Una aportación al estudio de la historia escénica española. El problema en la denominación de los subgéneros teatrales. Análisis y causas de su diversidad (2010)
- Aproximación a la historia del teatro frívolo español: la Revista. Morfología y estructura (2010)
-Historia del teatro olvidado: la Revista (1864-2009) (2010)
-Entre bambalinas. Diccionario básico para ir al teatro (2010)
-“Somos cantores de la tierra lusitana…” Antología musical del teatro frívolo español: la Revista (2010)
-6 Vedettes 6. Apuntes biográficos de las reinas de la Revista (Celia Gámez, Queta Claver, Virginia de Matos, Tania Doris, Addy Ventura y Lina Morgan) (2010)
 -Historia del teatro frívolo español (1864-2010) (2011)
-Del libreto a la escena. Breviario de artífices del teatro frívolo español: la Revista (2011)
-De la carreta a la carpa. Apuntes sobre los teatros ambulantes de variedades en España (2011)
-El Teatro Chino de Manolita Chen: “¡Piernas, mujeres y cómicos para todos ustedes, simpático público!” (2012)
-“¡Luces, cámara y… lentejuelas!” De Palmira Imperio a Chuchi Vidal. El mundo de la Revista a través del cine y la televisión en España (2012)
-Manolita Chen y su Teatro Chino: “¿Te mido la temperatura, chato?” (2012),
-Madrid frívolo. Historia de la Revista musical madrileña y los teatros que la albergaron (2013)
-“Los chicos”... Metidos en harina. Biografía autorizada de Zorí, Santos y Codeso (2013).
Ha colaborado, además, como director y adaptador en diversos montajes teatrales y lecturas dramatizadas y como documentalista y asesor en los filmes El Teatro Chino de Manolita Chen (TVE-Albero P.C., 2012) basada en su libro homónimo, El día que murió Gracia Imperio (Francesc Betriu P.C., 2012), en los espectáculos Una historia de Revista (Frank Delorne, 2012) o La copla. Homenaje a Marifé de Triana (Sarabel Medina, 2013), en el programa de Tele 5 ¡Qué tiempo tan feliz!: “La Revista: ¡Gracias por venir!” (Mandarina P.C., 2010), entre otros.
Igualmente hay que destacar su participación en múltiples cursos, congresos y seminarios con ponencias y comunicaciones que abarcan diversas cuestiones sobre el teatro de humor contemporáneo además de haber pronunciado varias charlas y conferencias sobre la historia del teatro frívolo español en sus diferentes modalidades.
En la actualidad trabaja en la biografía artística Queta Claver, “…y no te olvides nunca de Ana María…”así como en Pasar la batería. Diccionario de términos básicos de la revista musical española.

               

jueves, 28 de marzo de 2013

Tres puntales básicos de la Revista musical española

Tres nombres. Tres actores. Tres cómicos. Tres puntales básicos en el mundo de la revista española con estilos y caracteres bien diferenciados.
Fernando Santos, salmantino de nacimiento, era la parsimonia hecha escena. Rústico, sentencioso, con un mesurado aplomo que se quebraba nada más abrir la boca para desternillarnos de risa con sus frases y sus mohínes corporales.
 
 
Tomás Zorí, madrileño, menudito y vivaracho, de ojos como alfileres y veloz como una batidora, no paraba de moverse durante todo el tiempo que permanecía en escena. Su inconfundible voz, rota por el paso de los años, fue una de sus más certeras señas de identidad.
Manolo Codeso, el andaluz del grupo, gaditano, para más señas, fue el eterno jovencito pícaro e ingenuo, de sonrisa contagiosa y característico timbre.
 
 
De ellos llegó a decir el propio Orson Welles que no había conocido en el mundo caso igual, pues ni siquiera los míticos Stan Laurel y Oliver Hardy, popularmente conocidos como “El Gordo y El Flaco”, quienes habían estado trabajando juntos durante diecinueve años, habían podido superar el medio siglo que “Los Chicos” estuvieron juntos encima de un escenario.
Zorí, Santos y Codeso primero, y más tarde Zorí y Santos, fueron toda una institución en la revista española, en el llamado teatro musical frívolo.
 
 
Nunca tuvieron pretensiones culturales y nunca lo negaron. Aunque lo suyo fuera una forma de hacer cultura, en una entrevista con el periodista de ABC, Ángel Laborda llegaron a decirle: “En las escuelas siempre hay un tiempo de recreo y a nosotros cuando íbamos a la escuela lo que más nos gustaba era el recreo. Por eso como el teatro es una escuela de cultura, nosotros queremos actuar en el recreo de los espectadores”.
 
 
Lo cierto es que en sus espectáculos jamás recurrieron al mal gusto, ni al chiste chocarrero o sucio. Destacaron por su alto nivel de puesta en escena, por la variedad, el lujo y vistosidad en vestuario y decorados, sin parangón en nuestro país, comparables con los de mayor nivel en Europa. En contra de la opinión generalizada en aquella época sobre el tipo de público al que se dirigían las revistas que se ofrecían en España, ellos montaban las suyas sin nada que ver con aquéllas. En más de una ocasión comentaron que querían que gustasen más a las esposas, para que así ellas llevaran a sus maridos.
 
 
Gozaron de una gran popularidad. En ocasiones llegaron a tener hasta tres obras diferentes en la cartelera, coincidiendo la representación teatral con dos proyecciones de películas en las salas cinematográficas.
Con la desaparición de Zorí, Santos y Codeso puede llegar a afirmarse que la revista musical española también desapareció con ellos.
Por eso, desde estas líneas, “Métanse con nosotros en harina para ilusionar a los mayores, divertir a los jóvenes, con los chicos de ayer, los hombres de hoy y los actores de siempre”.

 

"Los Chicos" en La Gran Vía, del maestro Chueca

En 1969, nuestros tres protagonistas grabaron la célebre "Jota de los ratas" de La Gran Vía. Allá va...

"Los Chicos" en acción (y V)